viernes, 15 de enero de 2016

3.18

como un sueño abierto
así llegaste para dejar
sangrando mi centro
y aún te espero, rostro amado,
porque eres la realidad única
que ha besado los bordes
de mis manos
       y sigo esperando
aunque ese lugar quizá
nunca estuviera hecho para mi sangre
       sigo esperando, momento
a momento,
con la flor de la vena abriendo la carne,
aunque esa estructura no sea ya
un templo para mi cuerpo

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