domingo, 10 de abril de 2016

2.43



"Tan y tan duro", susurras, y es tan cierto que podría cantarlo en el centro de tu boca.

['cause I'm coming to break it]

sábado, 9 de abril de 2016

[recompensa]

- Deja que lo intente aunque sepa que no puede ser, que nunca va a ser posible.
- ¿Sería eso justo?
- No me importa. Quizá con el tiempo...
Me dejé caer en el centro mismo de mis propias palabras. "Qué tejido de mentira para el calor de tus manos", pensaba entonces, cuando de mi voz solo se me abrían espinas a lo largo de la garganta.
- Puedo intentarlo. Quien no lo sepa ver... eres preciosa, eres... mírame. Deja que lo intente. Daría cualquier cosa.
- ¿La darías de verdad o es un mero decir?
- Cualquier cosa.
Perdido ya mi cuerpo y vuelto a sí mismo; esta fue. Mi recompensa por ser fue esta.

miércoles, 6 de abril de 2016

martes, 5 de abril de 2016

17.17

Te reconozco: eres tú y siempre has sido; no sé más que tu mundo y su aroma en flor que quizá sea, que será para ti en la prolongación tuya que soy yo, que siempre he sido.

lunes, 4 de abril de 2016

17.10

Cuando rozas mis labios con tu lengua y sobre tu saliva construyes su nombre, voz, su mero sonido sobreviene a mi cuerpo. Y como si ella entonces te alzas ante mí, palabra de ti tan mía, para replegarte en tu ausencia de imagen de ti sobrevivida.
Eres tú. Te escucho o presiento; estás en el centro de mi canto y te oigo, a lo lejos. Me escucho también, fuera de mí tan dentro, y cuando la cáscara de la palabra pierde su borde mismo te me abres para cerrarte, de nuevo, en el silencio. Y como si ella entonces te desnudas ante mí, palabra mía tan suya, trayendo en el cese de tu canto la vibración del puro centro de su cuerpo.
Eras tú y quizá no eras, pero yo te intuyo en las meras ondas que laten de ti en mi garganta. Y mi voz ahora, clara y sonora, se proyecta en las moradas de tu ausencia: no te vayas.

From here on it will be straight all the way

domingo, 3 de abril de 2016

Ausencia

Un grito en la mañana. Contesto: "¿sí?". "¿Estás en Barcelona? ¿Te acuerdas de...? Dios, Dios". Frágil niño, tu voz está ardiendo en mis oídos. Sí: recuerdo aquellas noches en Ripollet, tan jóvenes, tan insignificantes, tan entonces, empezando a palpar con los diminutos dedos la textura incierta de la vida. Estás llorando, pequeño y frágil niño, pero no preguntes; claro que recuerdo. Lo recuerdo todo: su larga melena negra hasta la cintura, su jersey marrón, las ondas de su pelo, su sonrisa y su perfil extrañamente hermosos. Su olor. Recuerdo aquella noche y ella, estática en mi mirada, calentándome las manos; nevaba y la oscuridad del cielo parecía querer tragarse las calles. Tú en mis oídos, entonces, y ella tomándome las manos. Su sonrisa era cálida como ese abrazo que se prolonga en el tiempo. Y aunque parezca extraño, el frío no era tan frío entre sus manos.
Hospital. ¿Nos recuerdas tú, tan niños entonces? Media cabeza rapada y una abertura en tu cabeza. Estás fría. En coma. Gritos. Te he tocado y estás helada. Tu madre se golpea contra la pared. Te encontraron allí, inconsciente en el suelo; hay voces que dicen que tienes el cerebro encharcado en sangre. Más voces que no puedo procesar. Han abierto por un momento uno de tus ojos; solo oigo gritos que desconozco mientras tu piel me sigue, en la distancia, congelando los dedos.
Venimos hasta aquí y cenamos juntos como años atrás. El cristal de tus ojos está tan hueco, niño ausente, que oigo mis palabras resonando en tu mirada. Un gesto, entonces, y la mesa arde en latidos imprecisos; 1.07 en mi teléfono. Nos llaman y nos dicen que estás muerta. Tan sencillo. Y en nuestra cabeza tu largo pelo negro hasta la cintura. El olor de tu ropa era el mismo que el de entonces.
Tan lejos ahora sobrevives a tu ausencia.

sábado, 2 de abril de 2016

Tú [despierta, niña]

La mañana se abría en tu pecho y tú respirabas su luz hasta llenarte del día la garganta. Estabas dentro de mis ojos.
Eras preciosa.

viernes, 1 de abril de 2016

15.42

Dime: cuando se ha sido en otros cuerpos, ¿cómo volver al silencio?

0.08

Me pides, para variar, que te escriba sobre mí. Y, también para variar, no tengo grandes cosas que contarte. Lo de siempre, ya sabes: mi vida sigue exactamente donde la dejaste. Alguna cosilla nueva, quizá; escribir que quiero reír y que de repente una hilera de hormigas se desprenda de mis ojos, abriendo canales de fuego a su paso por mis mejillas. Poca cosa más. Tengo un par de hojas escritas por aquí encima. En una de ellas: "Se nos abrió el cielo bajo los pies, solo para que el mar, reflejo sobre nuestros hombros, cubriera en su llanto de sal las grietas". Es curioso mostrar este tipo de cosas a todo el mundo pero no compartirlas realmente con nadie, ¿no te parece? Hay otras cosas más escritas, por si te lo preguntas, pero son de esas que se escriben para digerirse a uno mismo, leerse y decir: "ah, claro. Esto es. Ahora lo entiendo". Y entenderse de verdad otro paso, siempre un paso más, pero negarle a los otros que puedan hacer lo mismo. Sí, te lo niego a ti también. Hay realidades que solo lo son cuando permanecen dentro. "Intentábamos imposibles y acabamos en ninguna parte". Al final no he acabado este texto.
A veces vuelvo a sentir que se me abren los versos en los brazos y me limito a dejarlos sangrar. Es algo que ya sabías pero, como ya te he dicho, no tengo grandes cosas que contarte. La verdad es que me gusta dejarme deslumbrar por esas palabras que me abren la piel y perderme en su falsa belleza, siguiendo su rastro con el dedo índice hasta que desaparecen en el vacío de los poros. Es una tontería, ¿no? Quizá en un momento así sonreirías, susurrando: "qué idiota". Y tendrías razón, como siempre.
¿Qué más podría decirte? Me apetece disfrazarme de una noche muy larga y perderme de nuevo por las calles hasta que el sol se me derrame por los hombros; seguramente lo acabe haciendo. "Que no quiero, que ya está.
Pero y si...".
Siempre la misma duda. ¿Tú también dudas? No hace falta que respondas; ya sé que sí. Yo cada vez lo hago menos. Hay que tomar las cosas como vienen y ya está. Hablando de cosas que vienen: estoy preparando un nuevo poemario. Ya tengo el título y algunas selecciones de lo que habrá en su interior. Aunque en esencia será un "poemario", estructuralmente no lo será tanto como querría, pero qué se le va a hacer. Hay poesía que lo es sin necesidad de vivir disfrazada como tal.
Supongo que con esto tendrás suficiente por esta vez. Si puedo brindarte toda mi sinceridad -toda la posible teniendo en cuenta cómo soy-, te diré que me gustaría no echarte tanto de menos.
Espero que te gusten los escritos que te dediqué. Son solo tuyos.
A más ver,

J.