lunes, 15 de septiembre de 2014

Good God, let me give you my life



I'll worship like a dog at the shrine of your lies, I'll tell you my sins and you can sharpen your knife...



[only then I am human; only then I am clean]

domingo, 14 de septiembre de 2014

23.26

bebed mi sangre hasta arrancarle el aire
tomad el cuchillo entre mis dientes y
dibujad una vena nueva en esta carne siempre abierta;
recuerdos  -retazos de mi antigua piel,
mi piel otra-,
calcinad todo espíritu convertido en materia
llegad a estos pies de clavo en la cruz para el beso;
recuerdos -rostro antiguo de mi piel,
mi rostro otro-,
hacedme recordar que estoy sintiendo
besad el rostro y su flor de piel que ayer fue otra
y tomad lo que os corresponda

lunes, 18 de agosto de 2014

Del sentimiento trágico de la vida

"El universo visible, el que es hijo del instinto de conservación, me viene estrecho, esme como una jaula que me resulta chica, y contra cuyos barrotes da en sus revuelos mi alma; fáltame en él aire que respirar. Más, más y vez más; quiero ser yo, y sin dejar de serlo, ser además los otros, adentrarme a la totalidad de las cosas visibles e invisibles, extenderme a lo ilimitado del espacio y prolongarme a lo inacabable del tiempo. De no serlo todo y por siempre, es como si no fuera, y por lo menos ser todo yo, y serlo para siempre jamás. Y ser yo, es ser todos los demás. iO todo o nada!
iO todo o nada! ¿Y qué otro sentido puede tener el ser o no ser, To be or no to be sespiriano, el de aquel mismo poeta que hizo decir a Marcio en su "Coriolano" que sólo necesitaba la eternidad para ser dios : he wants nothing of a god but eternity ? ¡Eternidad!, ¡eternidad! Este es el anhelo; la sed de eternidad es lo que se llama amor entre los hombres; y quien a otro ama es que quiere eternizarse en él. Lo que no es eterno tampoco es real.
Gritos de las entrañas del alma ha arrancado a los poetas de los tiempos todos esta tremenda visión del fluir de las olas de la vida, desde el «sueño de una sombra» óxtas óvap de Píndaro, hasta el «la vida es sueño», de Calderón y el «estamos hechos de la madera de los sueños», de Shakespeare, sentencia esta última aún más trágica que la del castellano, pues mientras en aquella sólo se declara sueño a nuestra vida, mas no a nosotros los soñadores de ella, el inglés nos hace también a nosotros sueño, sueño que sueña.
La vanidad del mundo y el cómo pasa, y el amor son las dos notas radicales y entrañables de la verdadera poesía. Y son dos notas que no puede sonar la una sin que la otra a la vez resuene. El sentimiento de la vanidad del mundo pasajero nos mete el amor, único en que se vence lo vano y transitorio, único que rellena y eterniza la vida. Al parecer al menos, que en realidad... Y el amor, sobre todo cuando la lucha contra el destino súmenos en el sentimiento de la vanidad de este mundo de apariencias, y nos abre la vislumbre de otro en que, vencido el destino, sea ley la libertad.
¡Todo pasa! Tal es el estribillo de los que han bebido de la fuente de la vida, boca al chorro, de los que han gustado del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal.
¡Ser, ser siempre, ser sin término, sed de ser, sed de ser más!, ihambre de Dios!, ¡sed de amor eternizante y eterno!, ¡ser siempre!, ¡ser Dios!"

Miguel de Unamuno

sábado, 16 de agosto de 2014

"Mi lucha ha sido con la máscara hasta conseguir verte desnudo."

"PRESTIDIGITADOR
Si avanzas un escalón más, el hombre te parecerá una brizna de hierba.

DIRECTOR
No una brizna de hierba, pero sí un navegante.

PRESTIDIGITADOR
Yo puedo convertir un navegante en una aguja de coser.

DIRECTOR
 Eso es precisamente lo que se hace en el teatro. Por eso yo me atreví a realizar un dificilísimo juego poético en espera de que el amor rompiera con ímpetu y diera nue­va forma a los trajes.

PRESTIDIGITADOR
Cuando dice usted amor yo me asom­bro.

DIRECTOR
Se asombra, ¿de qué?

PRESTIDIGITADOR
Veo un paisaje de arena reflejado en un espejo turbio.

DIRECTOR
¿Y qué más?

PR ESTIDIGITADOR
Que no acaba nunca de amanecer.

DIRECTOR
Es posible.

PRESTIDIGITADOR
(Displicente y golpeando la cabeza de ca­ballo con las yemas de los dedos.)
Amor.

DIRECTOR (Sentándose en la mesa.)
Cuando dice usted amor yo me asombro.

PRESTIDIGITADOR
Se asombra, ¿de qué?

DIRECTOR
Veo que cada grano de arena se convierte en una hormiga vivísima.

PRESTIDIGITADOR
¿Y qué más?

DIRECTOR
Que anochece cada cinco minutos.

PRESTIDIGITADOR (Mírándolo fijamente.)
Es posible. (Pau­sa.) Pero, ¿qué se puede esperar de una gente que inaugura el teatro bajo la arena? Si abriera usted esa puerta se llena­ría esto de mastines, de locos, de lluvias, de hojas mons­truosas, de ratas de alcantarilla. ¿Quién pensó nunca que se pueden romper todas las puertas de un drama?

DIRECTOR
Es rompiendo todas las puertas el único modo que tiene el drama de justificarse, viendo por sus propios ojos que la ley es un muro que se disuelve en la más peque­ña gota de sangre. Me repugna el moribundo que dibuja con el dedo una puerta sobre la pared y se duerme tranqui­lo. El verdadero drama es un circo de arcos donde el aire y la luna y las criaturas entran y salen sin tener un sitio don­de descansar. Aquí está usted pisando un teatro donde se han dado dramas auténticos y donde se ha sostenido un verdadero combate que ha costado la vida a todos los in­térpretes. (Llora.)"

El público
(Federico García Lorca)

miércoles, 13 de agosto de 2014

Faces 3.43



rotas las barreras de la carne
abiertas las ventanas de la piel
ríos de venas vuelven a bañar el puerto
al fin

me he arrancado la columna para estar a la altura
de esta falsa moralidad de ojos vacíos
y después de todo
después de todo
no puedo ser

cuántos rostros
cuántos cristales rotos
en mis rostros
cuántas manos abrazando el cuerpo desnudo de la verdad
y cuánto dolor
en cada cara del hombre

prisma de carne abierta
derrama tu rostro y vuelve a bañar el puerto
desnuda tus huesos hasta besar tu sangre
siempre abierta al fin

domingo, 10 de agosto de 2014

"El destino trágico del hombre en una mezcla de angustia existencial (ser para la muerte) y fe cristiana, con claro predominio de la primera"

"[...]  - Pero, ¿qué mal no es mortal,
si mortal el hombre es,
y en este confuso abismo
la enfermedad de sí mismo
le viene a matar después?
Hombre, mira que no estés
descuidado: la verdad
sigue, que hay eternidad;
y otra enfermedad no esperes
que te avise, pues tú eres
tu mayor enfermedad.
Pisando la tierra dura
de continuo el hombre está,
y cada paso que da
es sobre su sepultura.
Triste ley, sentencia dura,
es saber que en cualquier caso
cada paso (¡gran fracaso!)
es para andar adelante,
y Dios no es a hacer bastante
que no haya dado aquel paso."

Pedro Calderón de la Barca

lunes, 4 de agosto de 2014

48 (R.F)

oigo cánticos para un Dios siniestro
esa música que disuelve la realidad en los oídos
su olor a liturgia y esas voces
esas voces de mi sangre que desconozco
la voz de ellos y su sangre vertida

que canten ahora un canto hecho sueño
que canten sus bocas sordas y ciegas de brazos
hasta encerrar a su Dios inconsciente
que canten ellos
los encerrados en su pecho de cruz sobre el barro
que canten su constante alabanza a la muerte

martes, 15 de julio de 2014

Solitaire dans ton monde, tu chantes aux étoiles et câlines la terre



"A ti, que crees que existo,
¿cómo decir lo que sé
con palabras cuyo significado
es múltiple;
palabras, como yo, que cambian
cuando se las mira,
cuya voz es ajena?
¿Cómo decir
que no soy
pero que, en cada palabra,
me veo,
me oigo,
me comprendo,
a ti, cuya realidad
renovada
es la de la luz
a través de la cual
el mundo cobra conciencia del mundo
perdiéndote
pero que respondes
a un nombre
prestado?
¿Cómo mostrar lo que he creado
fuera de mí,
hoja tras hoja,
donde todo rastro de mi paso
está borrado
por la duda?
¿A quién se le han aparecido esas imágenes
que ofrezco?
Reivindico, en último extremo, lo que me es debido.
¿Cómo demostrar mi inocencia
cuando el águila ha volado de mis manos
para conquistar el cielo
que me atenaza?
Muero de orgullo en el límite
de mis fuerzas.
Lo que espero está siempre más lejos."

Edmond Jabès

miércoles, 25 de junio de 2014

23.27

dónde está la voz
la voz que se encoge desde mi sangre
a veces muda y otras
retumbando su sal en mis oídos de roca
       dónde esa voz
perdida en este océano de hombres sin rostro que avanzan
incansables hacia el dolor o el delirio
animales sin rostro para el abismo
o para desplegar el último abandono en palabras de aire
       adónde
              adónde os lleváis mi voz

jueves, 12 de junio de 2014

Destruir y crear o de cómo una creación se desnuda ante la destrucción

Y así es.
Para el que se finge creador y observa - a veces sorprendido y a veces impasible- las ruinas de su antiguo yo, la creación no es más que una colocación precisa de sensaciones rotas. Un recuerdo amargo por aquí, el humo de los besos del triunfo por allá, un quebranto, algunos jirones de nuestra piel bien conservados, tres cadáveres vestidos de insignificancia en ese rincón y voilà, todo cobra un sentido perfecto; este objeto nauseabundo e irrisorio arrojado y despojado de abismos es el que el espectador contempla y se dispone a criticar, a alabar o -sea como sea- a saborear con sus labios secos de ignorancia. La lengua de la pasión ya no recorre esos labios ni moja con los suyos las del falso creador que, arrodillado ante sí mismo, se desgarra esa piel suya que es de todos pero que no pertenece a nadie. ¿Por qué iba a hacerlo? Crear es tomar los restos de un naufragio interior y esperar -cargado de uno mismo y de otro uno colectivo- poder dejarse mecer por los brazos del mar sin que este arremeta en exceso contra nosotros. Crear no es nada nuevo; no hay pasión en la monotonía del verbo antiguo.
Al menos existe conciencia en esta inutilidad. No estamos creando nada; estamos tomando los pilares de nuestros propios cuerpos para destrozarlos y añadir tres o cuatro sentimientos de poco valor, de esos que los ojos se niegan a ver pero que ejercen una presión constante en las costillas. No partimos de cero; bebemos la sangre de la tradición y la escupimos deseando que este desecho tome alguna forma oportuna y precisa en los ojos internos del que observa.
Pero hoy todo es cuestionable. Algunos incluso hablan sobre la libertad artística. Pero, ¿qué es esa supuesta libertad? ¿Poder manifestar cualquier sandez en medios de comunicación vacíos que se alimentan de falsas popularidades o poder trascender, de forma íntima, la cárcel interior guardada en la torre de hueso y carne que nos forma? Libertad artística, libertad creadora: conceptos sin valor -como toda palabra hoy- que no explican más que la necesidad de trascendencia, de alcanzar a través del encierro de las pasiones la libertad de las mismas. Algunos hablarán del arte como liberación pasional sin más, como depuración de un alma que se antoja, a ojos de la realidad, como un elemento artificial al que nos aferramos para describir todo lo que nos volcamos en algo: "pongo el alma en esto". Todos lo hacemos, sí, pero ¿qué es exactamente eso que estamos poniendo? No, el arte no es una liberación inútil del alma; el arte es conocer el músculo lo suficiente como para poder extirparlo, agarrar en un puño eso que se supone que todos tenemos latiendo dentro y mostrarlo crudo y palpitante, sin más adornos que la mano que lo sujeta y la sangre que lo viste.
Esa es la verdadera creación. No, no estamos creando. Estamos bebiendo a borbotones la sangre nueva de la antigua piel humana para reafirmar que somos un ayer cíclico, recompuesto y destruido una y otra vez en el falso nombre del arte.
Amén.