Un blanco clavel manchado
llevo yo dentro del pecho,
un rojo clavel de sangre
desde que te vi, lo llevo.
Y lo arranqué de la noche
para ponerlo en tu pelo,
y lo arranqué de la noche
mojada de frío espejo.
Un blanco clavel llevaba
para ponerlo en tu pelo.
Desde que te fuiste entonces,
desde entonces, yo lo llevo.
Y el corazoncito herido
lo he dejado yo en tu pecho...
Por cierto, felicidades a todas las mujeres. Un clavel para cada una de vosotras :)
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